Comprar una vivienda antes de que exista tiene su encanto, pero también exige cabeza fría. La compra sobre plano permite personalizar acabados, acceder a precios más ajustados y planificar el pago de forma escalonada. Sin embargo, no está exenta de riesgos: retrasos en la entrega, cambios en el proyecto final o, en el peor de los casos, problemas con la solvencia del promotor.
Antes de firmar nada, conviene revisar varios puntos clave: la trayectoria del promotor, las garantías que respaldan las cantidades entregadas a cuenta, la licencia de obra y el calendario real de ejecución. Leer la letra pequeña del contrato no es opcional, es imprescindible.
En Morgana Properties acompañamos a compradores en este proceso, revisando la documentación y detectando señales de alerta antes de que se conviertan en problemas. 🏗️
¿Comprarías una vivienda sobre plano o prefieres verla terminada antes de decidir? Cuéntanos tu experiencia.

